Inerte estaba, era existir sin saberlo,
era encerrar palabras en burbujas de jabon dejandolas viajar y disiparse con el viento.
Y mi pensamiento se volvio a ti, sin explicación.
tan intenso como el sabor a la canela de tus labios
tan intenso como el sentimiento que en mi corazon palpita
tan intenso de tu mirada esquiva, tan intenso como el eco de tu risa.
Y era tan sólo el deseo de mi alma el divagar en la cresta de tus lágrimas saladas
Y beber de tus labios el suspiro del manantial de mis sueños toscos
Inerte estaba, era existir sin saberlo
Susurrandole palabras necias al tiempo...
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